Muchas personas que encuentran monedas antiguas entre sus pertenencias, especialmente aquellas heredadas o halladas en alguna limpieza, suelen preguntarse si tienen algún valor actual. Un caso común es el de la moneda mexicana de 10 centavos de los años treinta, particularmente la de 1936, la cual llama la atención por su diseño con símbolos prehispánicos y por formar parte de una época histórica importante del país.
Estas monedas fueron emitidas por la Casa de Moneda de México entre 1936 y 1946, y están hechas de cuproníquel, una aleación de cobre y níquel. Con un peso de 5.5 gramos y un diámetro de 23.5 mm, fueron de uso común durante su tiempo. Hoy, sin embargo, se consideran desmonetizadas, lo que significa que ya no tienen validez como medio de pago en el país.
Te podría interesar
Al encontrar una de estas piezas, es normal pensar en lugares como el Nacional Monte de Piedad como una posible opción para venderla o empeñarla. Pero antes de acudir, es importante conocer cómo funcionan estos establecimientos y qué tipo de artículos aceptan.
Te podría interesar
¿Monte de Piedad compra monedas antiguas?
En términos generales, Monte de Piedad no acepta monedas antiguas que no estén hechas de metales preciosos como el oro o la plata. Es decir, aunque la moneda de 10 centavos de 1936 pueda tener valor para coleccionistas, no es considerada un objeto de valor comercial por esta casa de empeño debido a su composición de cuproníquel, su bajo valor nominal y el hecho de que ya no está en circulación.
Esta política no es exclusiva de Monte de Piedad. La mayoría de las instituciones bancarias y casas de empeño en México siguen la misma lógica, solamente aceptan monedas vigentes o aquellas que contengan metales con valor en el mercado como respaldo. Así que, si llevas una moneda como esta con la idea de obtener un préstamo, lo más probable es que no te la reciban.
¿Entonces, dónde sí tiene valor?
El lugar donde esta moneda puede tener valor es dentro del ámbito numismático, es decir, el coleccionismo de monedas. Según el sitio especializado Numista, una moneda de 10 centavos de 1936 puede alcanzar hasta 5,487.80 pesos si se encuentra en estado “UNC” (sin circular). Esto significa que debe estar en excelentes condiciones, sin rayones ni desgaste, algo poco común en piezas que circularon hace casi un siglo.
Sin embargo, ese precio no es una garantía. Muchas veces, en plataformas de compraventa en línea, los vendedores ofrecen estas monedas por montos muy altos, incluso sin que estén bien conservadas. Antes de dejarse llevar por estas cifras, es recomendable consultar con un experto en numismática, quien podrá evaluar con precisión el estado de la moneda y su posible valor en el mercado.
Sigue a Heraldo Binario en Google News, dale CLIC AQUÍ.