Si tienes auto o moto en la Ciudad de México, seguro alguna vez te ha surgido la duda sobre si usar un portaplacas podría meterte en problemas. Aunque muchas personas los usan para proteger las placas o simplemente por estética, hay reglas claras que se deben seguir si no quieres terminar con una multa… o peor aún, sin placas.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ha sido enfática al recordar que no está prohibido el uso de portaplacas como tal. El problema aparece cuando estos dispositivos tapan parte de la información de la matrícula, la hacen difícil de leer o interfieren con las cámaras de vigilancia. De hecho, la policía de tránsito ha intensificado los operativos para revisar que las placas estén visibles y bien colocadas.
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De acuerdo con el Reglamento de Tránsito de la CDMX, las placas deben ser completamente legibles, estar en el lugar que designó el fabricante del vehículo y mantenerse libres de cualquier objeto que impida ver claramente sus datos. Esto aplica tanto para la placa delantera como para la trasera.
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¿Qué tipo de portaplacas SÍ se puede usar en la CDMX?
El Reglamento no impide usar portaplacas, pero sí establece que estos no deben cubrir o distorsionar ninguna parte de la matrícula. Por eso, el tipo de portaplacas que sí está permitido es el portaplacas delgado, que no tapa información como el número de la placa, las letras, el código QR, ni el nombre del estado que expidió la matrícula.
También es válido usar portaplacas de cualquier material, siempre que no sean reflejantes ni alteren la visibilidad de la placa con acabados de espejo, luces o polarizados. Incluso los portaplacas que dan algunas agencias pueden ser problemáticos si tienen logotipos grandes, teléfonos u otros elementos que invadan el espacio de la placa.
¿Qué portaplacas están prohibidos?
Los siguientes son algunos ejemplos de portaplacas que podrías querer evitar:
Portaplacas gruesos: por lo general tapan los bordes de la placa, incluyendo partes importantes como la entidad federativa o el código QR.
Portaplacas de agencia con publicidad: si el marco invade la matrícula, puedes tener problemas.
Portaplacas con materiales brillosos o que reflejan la luz: estos pueden interferir con las cámaras de fotomultas y las inspecciones visuales.
Usar cualquiera de estos modelos podría resultar en una sanción económica de entre $1,131 y $2,262 pesos, dependiendo de la gravedad. Además, los oficiales pueden retirar una o ambas placas del vehículo, dejándote una boleta para iniciar el trámite de recuperación.
¿Qué hacer si te retiran las placas?
Si ya cometiste el error y un oficial te retiró las placas, lo primero es pagar la multa. Esto lo puedes hacer en línea, en bancos o en los módulos de Tesorería. Después, deberás acudir a uno de los Módulos de Atención Ciudadana, como los de El Coyol, La Del Valle, o Iztapalapa, con tu identificación oficial, tarjeta de circulación, comprobante de pago y la boleta de infracción. En un plazo de 24 a 48 horas podrías tener tus placas de vuelta.
Recomendaciones finales para evitar problemas. MUCHO OJO.
Asegúrate de que las placas estén completamente visibles y bien sujetas.
Limpia con frecuencia las placas para que no haya duda de su legibilidad.
Si usas portaplacas, verifica que sea un modelo delgado y sin decoraciones que puedan tapar datos.
Ante cualquier duda, es mejor prescindir del portaplacas y dejar las placas libres.
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