Día con día crece el interés en el mundo de la numismática y sobre todo, por piezas emitidas en México. Entre las monedas antiguas más buscadas se encuentran aquellas acuñadas durante los años ochenta, ya que muchas de ellas poseen diseños distintivos que reflejan la riqueza cultural e histórica del país. Uno de los ejemplares más destacados es la moneda de 50 pesos con la imagen de la diosa Coyolxauhqui, cuyo valor ha aumentado significativamente en el ámbito de la colección.
La pieza forma parte de una serie de monedas antiguas que circularon en México durante la segunda mitad del siglo XX. Su diseño está inspirado en la piedra mexica de Coyolxauhqui, descubierta en 1978 en el Templo Mayor de la Ciudad de México. En su reverso se aprecia la representación de esta deidad, mientras que en el anverso figura el escudo nacional con la tradicional águila devorando una serpiente. Su composición en bronce y aluminio le otorga un tono dorado característico, lo que la distingue dentro de la numismática mexicana.
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¿Cuánto es lo máximo que paga un coleccionista por tu moneda de 50 pesos de la diosa Coyolxauhqui?
Actualmente, el precio que un coleccionista está dispuesto a pagar por una moneda de 50 pesos con la Diosa de la Luna en óptimas condiciones puede alcanzar los 5,000 pesos o su equivalente en moneda extranjera, aproximadamente 230 euros. Esta cifra varía dependiendo del estado de conservación, ya que una pieza con detalles bien definidos y sin desgaste visible será más valiosa que una con signos evidentes de uso.
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A pesar de su alta cotización en el mercado de la numismática, no todas las monedas de 50 pesos con la imagen de Coyolxauhqui alcanzan esta cifra. Factores como la rareza, la presencia de errores de acuñación o la certificación de su autenticidad pueden influir en su precio final. Algunos compradores buscan ejemplares en condiciones excepcionales, preferentemente sin rayaduras o manchas que afecten su apariencia original.
El auge de la numismática en México llevó a que muchas monedas antiguas sean revalorizadas, convirtiéndose en objetos de interés tanto para coleccionistas experimentados como para aficionados que buscan invertir en piezas con potencial de apreciación. La moneda de Coyolxauhqui es un ejemplo de cómo los diseños históricos y la escasez relativa pueden incrementar el valor de una moneda de 50 pesos con el paso del tiempo.
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