En los últimos años, los animales de compañía se han vuelto cada vez más populares en las familias. Su cariño y presencia son tan importantes que muchas personas los consideran un integrante más del hogar.
Por sus características y necesidades, los perros y los gatos son las mascotas más comunes, cada uno con comportamientos muy distintos.
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Sin embargo, pese a sus marcadas diferencias, perros y gatos coinciden en algo esencial: su impacto positivo en la vida de quienes los cuidan.
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Especialistas señalan que tener una mascota aporta beneficios a la salud física y mental. En esta ocasión, te compartimos las ventajas de la compañía felina.
¿El ronroneo de un gato puede mejorar la salud? Veterinarios revelan sus beneficios
El ronroneo es una de las principales señales del vínculo entre un gato y su dueño. Este sonido, además de resultar relajante, podría tener efectos terapéuticos tanto en el cuerpo como en la mente.
Diversos estudios sugieren que las vibraciones del ronroneo han sido utilizadas en la sonoterapia, una técnica que emplea frecuencias específicas para favorecer el bienestar físico.
Nancy Martin, terapeuta de salud conductual ambulatoria en el Centro Médico Inspira de Bridgeton, explicó que estas vibraciones pueden contribuir en el tratamiento de fracturas y problemas articulares. Al respecto, señaló:
“Estas vibraciones pueden ayudar a reducir la inflamación, mejorar la circulación y estimular la curación de los tejidos dañados”.
Entre los beneficios físicos asociados al ronroneo destacan sus efectos relajantes y su posible impacto en la recuperación del cuerpo; sin embargo, su influencia también se extiende al bienestar mental.
Vibraciones que favorecen el bienestar físico y mental
El ronroneo de un gato también se ha asociado con la regulación del sistema nervioso autónomo, encargado de funciones involuntarias como la frecuencia cardíaca y la respiración.
Nancy Martin agregó que acariciar a un gato o escuchar su ronroneo puede estimular la liberación de oxitocina, la hormona relacionada con la felicidad, lo que ayuda a reducir el estrés y generar una sensación de calma y bienestar emocional.
Según la terapeuta, las personas que conviven con gatos pueden experimentar una disminución en la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que reduce la carga sobre el sistema cardiovascular. Al respecto, agregó:
“Este efecto calmante disminuye los niveles de cortisol —la hormona del estrés vinculada con la presión arterial alta— y puede ayudar a aliviar el dolor y las molestias crónicas”.
De este modo, el ronroneo felino, con sus vibraciones repetitivas, actúa como un estímulo relajante y casi meditativo, contribuyendo a reducir el estrés y la ansiedad.