La ciencia vuelve a mirar más allá del Sistema Solar. Tras el impacto mediático de 1I/‘Oumuamua, 2I/Borisov y el reciente 3I/ATLAS con sus comportamientos extraños, ahora un nuevo estudio ha identificado dos nuevos candidatos a objetos interestelares que no fueron reconocidos previamente.
Estos cuerpos no fueron vistos por telescopios, sino detectados cuando ingresaron a la atmósfera terrestre a velocidades extremas, lo que refuerza la idea de que visitantes de otras estrellas son más comunes de lo que se pensaba.
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El hallazgo se basa en el análisis de la base de datos de bolas de fuego CNEOS de la NASA, utilizando un modelo de incertidumbre calibrado empíricamente en 2025, lo que permitió separar eventos reales de errores de medición.
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¿Cuáles son los 2 nuevos candidatos a objetos interestelares?
Los candidatos identificados son CNEOS-22 y CNEOS-25, ambos detectados por sensores espaciales del gobierno estadounidense.
CNEOS-22, observado el 28 de julio de 2022 sobre el Pacífico oriental, ingresó a la atmósfera a una velocidad heliocéntrica de 46.98 km/s, superando la velocidad de escape del Sistema Solar. Se estima que tenía un diámetro de 1.8 metros y una masa de más de 6 toneladas.
CNEOS-25, registrado el 12 de febrero de 2025 sobre el mar de Barents, alcanzó una velocidad heliocéntrica de 45.63 km/s, excediendo la velocidad de escape solar en 5.5 desviaciones estándar. Su tamaño estimado fue de 1.2 metros.
En ambos casos, millones de simulaciones Montecarlo confirmaron que no estaban gravitacionalmente ligados al Sol, una firma clave de los objetos interestelares.
¿Cuáles son las diferencias y similitudes con el 3I/ATLAS?
Al igual que 3I/ATLAS, estos objetos interestelares presentan trayectorias hiperbólicas, lo que confirma su origen fuera del Sistema Solar. Sin embargo, existen diferencias importantes: 3I/ATLAS era mucho más grande y entró al Sistema Solar a una velocidad de 58 km/s, mientras que CNEOS-22 y CNEOS-25 representan el extremo inferior del rango de velocidades interestelares.
La similitud clave es que todos refuerzan un mismo mensaje científico: el espacio interestelar está lleno de fragmentos que cruzan nuestro vecindario cósmico con más frecuencia de lo imaginado, apunta Avi Loeb.
Pese a esto no existen otras características físicas como una anticola o un brillo extraño como con el 3I/ATLAS, por lo que sus características serían ligeramente diferente y no existe duda de que se tratan de cometas naturales y no artificiales.
¿Cuántos objetos interestelares han detectado a la fecha?
Hasta ahora, la ciencia ha confirmado oficialmente tres objetos interestelares grandes: 1I/‘Oumuamua, 2I/Borisov y 3I/ATLAS. A ellos se suman candidatos como IM1, IM2 y ahora CNEOS-22 y CNEOS-25.
Los modelos actuales sugieren que podrían existir al menos 10 billones de objetos interestelares, y que a lo largo de la historia decenas de meteoros macroscópicos de origen interestelar podrían haberse impactado en el planeta a lo largo de su historia.
¿Por qué los objetos interestelares son difíciles de detectar?
Detectar objetos interestelares es complicado porque la mayoría son pequeños, oscuros y se mueven a gran velocidad. Muchos pasan desapercibidos para los telescopios y solo se revelan cuando entran en la atmósfera terrestre como bolas de fuego.
Además, antes de 2018, la falta de modelos de incertidumbre confiables dificultaba distinguir eventos reales de errores instrumentales.
Con mejoras recientes en calibración y análisis, la ciencia está entrando en una nueva era, donde casos como 3I/ATLAS y estos nuevos candidatos podrían convertirse en descubrimientos cada vez más frecuentes.
Hasta el momento la observación y estudios sobre el 3I/ATLAS continúan y a pesar de que Avi Loeb sostiene que podría ser tecnología alienígena, hasta el momento la ciencia apunta a que sería un cometa natural
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