La ciencia continúa afinando sus herramientas para entender a los visitantes interestelares, y el cometa 3I/ATLAS vuelve a colocarse en el centro del debate científico.
Tras meses de observación, nuevos análisis sobre su brillo y comportamiento luminoso aportan argumentos que apuntan a un origen completamente natural.
En el caso del 3I/ATLAS, el aumento tardío de su brillo y la detección de ciertas moléculas orgánicas encajan con modelos bien conocidos de actividad cometaria.
Estos indicios permiten comparar a 3I/ATLAS con otros cometas del sistema solar y evaluar si sus reacciones siguen patrones naturales.
Foto: Telescopio James Webb
Moléculas orgánicas compatibles con procesos naturales
Los investigadores identificaron en 3I/ATLAS moléculas orgánicas como metanol, cianuro y metano. Este hallazgo no implica actividad biológica ni artificial, ya que dichos compuestos pueden formarse mediante procesos físicos y químicos no biológicos.
En cometas, estas sustancias suelen permanecer atrapadas en el hielo durante largos periodos, incluso desde antes de que el objeto entre a un sistema planetario.
Un aumento de brillo que sigue reglas conocidas de cometas
Otro elemento clave es el incremento drástico de la luminiscencia observado semanas después del paso cercano al Sol. La ciencia explica que este comportamiento es típico ya que, el calor solar no actúa de inmediato sobre las capas profundas.
En 3I/ATLAS, el calentamiento tardío permitió que hielos ricos en carbono comenzaran a sublimarse tiempo después del perihelio, generando un aumento notable del brillo.
Sublimación diferida y liberación de material
El cometa 3I/ATLAS mostró una liberación intensa de agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono, gases clásicos de la actividad cometaria.
Dicho fenómeno confirma que posee una estructura estratificada, donde materiales volátiles permanecieron protegidos hasta que el calor logró penetrar capas más profundas. Este retraso en la sublimación refuerza la interpretación de un cuerpo natural.
Foto: James Webb
3I/ATLAS con núcleo rico en hielo y carbono
Los estudios estiman que una fracción importante del cometa está compuesta por hielo de agua, mezclado con compuestos ricos en carbono.
El comportamiento luminoso de 3I/ATLAS indica que grandes cantidades de este material quedaron atrapadas en su interior y se liberaron gradualmente.
Luminiscencia como huella física para la ciencia
Lejos de ser un rasgo anómalo, la luminiscencia del cometa 3I/ATLAS funciona como una huella física de procesos térmicos conocidos.
Para la ciencia, el brillo, su evolución temporal y la composición química observada encajan con modelos clásicos de cometas activos.
Estos datos fortalecen la idea de que 3I/ATLAS es un visitante interestelar natural, cuya luz no es un misterio artificial, sino el resultado predecible de hielo, calor solar y tiempo.
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