En julio de 2025 se descubrió el tercer visitante interestelar en nuestro vecindario solar, identificado como 3I/ATLAS por el sistema que lo detectó.
Desde su hallazgo, ha sido catalogado como un objeto inusual debido a las múltiples anomalías que presenta, las cuales han despertado el interés de la comunidad científica.
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Tamaño hasta un millón de veces mayor
El profesor de Harvard, Avi Loeb, ha sido uno de los principales investigadores en analizar a detalle las irregularidades observadas en 3I/ATLAS.
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Entre los aspectos más llamativos destaca su enorme tamaño: supera los 5 kilómetros y es hasta un millón de veces más masivo que Oumuamua, el primer objeto interestelar confirmado que atravesó el sistema solar en 2017.
3I/ATLAS: inquieta su masa comparable a la del asteroide que extinguió a los dinosaurios
De acuerdo con Avi Loeb, 3I/ATLAS es un objeto extremadamente masivo, con una estimación superior a 33 mil millones de toneladas.
Durante una entrevista, el científico enfatizó que esta cifra es comparable con la del asteroide que extinguió a los dinosaurios hace unos 66 millones de años.
Bajo esta referencia, Loeb advierte que, si un objeto de ese tamaño impactara la Tierra, podría provocar daños catastróficos a escala global.
No obstante, aclaró que no existe riesgo, porque la trayectoria de 3I/ATLAS lo mantiene a una distancia segura de nuestro planeta.
Otras anomalías de 3I/ATLAS
Además de su tamaño, significativamente mayor en comparación con otros objetos interestelares, Loeb destaca características poco comunes:
Su movimiento dentro del plano de los planetas, algo inusual, porque la mayoría de objetos interestelares suelen atravesar el sistema solar con trayectorias inclinadas y no alineadas con la órbita planetaria.
Una composición atípica, con presencia de níquel, poco hierro y apenas un 4% de agua, lo que lo diferencia de los cometas tradicionales, que suelen ser ricos en hielo y compuestos volátiles.
Un brillo intenso con tonalidad azul, poco habitual en cometas, pues normalmente estos cuerpos presentan tonos rojizos debido al polvo, lo que hace aún más llamativo su comportamiento.
Aceleración no gravitacional, que indica desviaciones respecto a la trayectoria prevista, lo que sugiere que podrían existir fuerzas adicionales actuando sobre el objeto más allá de la gravedad.
Actualmente, 3I/ATLAS se encuentra en la etapa final de su paso por el sistema solar. Debido a su trayectoria hiperbólica, los científicos señalan que continuará su viaje por el espacio sin regresar. Aun así, quedará registrado como uno de los objetos más enigmáticos observados en los últimos años.