CIENCIA

3I/ATLAS: Revelan qué sucedió cuando se escaneó el objeto en busca de extraterrestres

Las investigaciones sobre el 3I/ATLAS continúan y las dudas sobre si se trata de tecnología extraterrestre no dejan de asaltar a los científicos. Esto dice el reciente escaneó del cometa interestelar

3I/ATLAS: Revelan qué sucedió cuando se escaneó el objeto en busca de extraterrestres.Créditos: Pixabay
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La ciencia sigue maravillada con el 3I/ATLAS, uno de los mayores misterios de los últimos tiempos, pues desde su descubrimiento en julio de 2025 ha generado muchas dudas; y este gran interés por lo desconocido ha impulsado varias teorías con respecto al cometa mismas que se han extendido hasta una de las escuelas  más prestigiosas en materia de ciencia, Harvard.  Es por ello que se ha escaneado la composición del  famoso objeto interestelar con el fin de detectar si es que existe evidencia de vida extraterrestre.

Hasta ahora el misterioso cometa sigue una trayectoria hiperbólica unidireccional que pasa junto a nuestro sol, con una antícola, es decir un chorro de material que apunta directamente hacia el sol y que se niega a permanecer de manera inmovil. Es esto lo que ha desconcertado al mundo de la ciencia actual, por lo que algunos se preguntan si se trata de un comportamiento anómalo para un cometa o si por el contrario podría tratarse de tecnología extraterrestre.

El sorprendente resultado tras analizar el 3I/ATLAS en búsqueda de vida extraterrestre

El 3I/ATLAS ha sido ampliamente estudiado durante su cercanía a la Tierra / Créditos: NASA

Los investigadores continúan esforzándose para obtener respuestas con respecto a la composición, origen y material de las que está hecho el 3I/ATLAS, y es que esto permitiría una mayor claridad con respecto a la formación de los cometas, asteroides e incluso las estrellas en general. Es por ello que, durante su paso por el punto más cercano a la Tierra, se decidió aplicar un filtro gradiente rotacional  Larson-Sekanina a imágenes tomadas entre el 19 y 27 de diciembre.

La importancia radica en el chorro de la anticola del cometa, pues la ciencia ha detectado que tiene una reacción de desgasificación a la vez que tiene una incesante presión del viento solar.  En un escenario puramente natural, se asume que 3I/ATLAS es un cometa convencional, cuya actividad se debe a la sublimación del hielo de dióxido de carbono (CO2). A una distancia aproximada de 2 UA del Sol, donde las temperaturas superficiales rondan los 200 grados Kelvin; por lo que se espera que el gas se aleje del núcleo a una velocidad aproximada de 0.2 km/s

Además, datos  recientes del Telescopio Espacial James Webb sugirieron una tasa de pérdida de masa preperihelio de aproximadamente 150 kg/s, una cifra que probablemente aumentó a alrededor de 500 kg/s a medida que el objeto realizó su aproximación más cercana al Sol. Si bien este gas es lo suficientemente potente como para levantar granos de polvo, específicamente aquellos de alrededor de 10 micras de tamaño, eventualmente choca contra una pared.  Incluso el profesor  de Harvard Avi Loeb, quien tiene teorías controvertidas con respecto a la vida extraterrestre, ha señalado que el gas debería “estancarse”; es decir, que el viento solar actúa como una barrera física, rechazando las emisiones del cometa. 

Entonces, ¿es el 3I/ATLAS tecnología extraterrestre?

La intriga entre la comunidad científica permanece, pues aunque el consenso general es que no se trata de tecnología extraterrestre, las dudas sobre si se trata de una nave propulsada por algo más avanzado permanecen. Sin embargo, el análisis propuesto señala que un sistema de propulsión tecnológico produciría velocidades de escape mayores a las registradas, lo que permitiría que el chorro de gas atravesara el viento solar a distancias mucho mayores.

Pese a esto, Loeb argumenta que la comunidad científica debería estar abierta a “anomalías” que no se ajusten al modelo estándar para los cometas de roca helada, pues si el chorro fuera impulsado por un propulsor químico con una velocidad de escape de 5 km/s, el gas podría permanecer coherente hasta por 25 mil kilómetros. Mientras que si se tratase de un propulsor iónico, tecnología usada para las misiones en el espacio profundo, podría extenderse hasta los 100 mil kilómetros hacia el sol. 

Es por ello que la disminución repentina a 5 mil kilómetros apunta a que el cometa 3I/ATLAS se trata de un cometa natural, aunque su rastro persistente apunta a un origen diferente.  La comunidad científica exige un enfoque de colaboración integral, entre Keck y el Very Large Telescope, hasta el Telescopio Espacial Webb, para poder estudiar al 3I/ATLAS. Incluso los observatorios en Tenerife y Hawái ya proporcionan datos de alta resolución para las próximas investigaciones. 

Preguntas frecuentes:

¿Por qué la NASA no ha podido estudiarlo de cerca?

Debido a su extrema velocidad y a que fue detectado con poco tiempo de anticipación. Los objetos interestelares pasan muy rápido por el sistema solar, lo que hace prácticamente imposible enviar una misión espacial que pueda alcanzarlos a tiempo.

¿De dónde proviene el 3I/ATLAS?

Se cree que el 3I/ATLAS se formó en otro sistema estelar y fue expulsado al espacio interestelar hace millones o incluso miles de millones de años, antes de cruzar casualmente por nuestro vecindario cósmico.

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