La SEP convocó al Foro Nacional “Más allá de las pantallas” en coordinación con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, donde se planteó la necesidad de revisar el papel de la tecnología en las aulas.
El titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, señaló que el país enfrenta responsabilidad histórica para garantizar que la educación básica responda a los desafíos actuales. La prioridad es consolidar comunidades de aprendizaje centradas en el humanismo y la convivencia directa.
Te podría interesar
En ese contexto, Mario Delgado, titular de la SEP, planteó la posibilidad de restringir o prohibir celulares en la educación básica, la cuál comenzó a tomar fuerza como una alternativa concreta.
Te podría interesar
Hablar del uso de tecnologías digitales en la enseñanza y su impacto en la salud mental es un imperativo que nos incumbe a todas y todos, por el presente y el porvenir educativo de este país. Necesitamos una discusión amplia y profunda que abarque desde el derecho de acceso a la conectividad hasta el uso consciente y la apropiación efectiva de las nuevas tecnologías.
Mario Delgado, delegado de la SEP
Motivos detrás de la posible prohibición
Entre los principales argumentos destaca el impacto en la concentración y el rendimiento académico. Docentes han reportado que el uso constante de dispositivos móviles interfiere con la dinámica en el aula.
También preocupan los riesgos digitales: ciberacoso, grooming, sexting y exposición a contenidos inapropiados. La autoridad educativa considera que la escuela debe ser un entorno seguro, donde el bienestar emocional tenga prioridad.
Especialistas han advertido que el uso excesivo de tecnología puede afectar memoria, atención y habilidades socioemocionales, especialmente en etapas clave de desarrollo.
Experiencias internacionales y próximos pasos
Datos de la Unesco indican que decenas de países ya aplican regulaciones sobre dispositivos en las aulas. Algunos gobiernos han optado por prohibiciones parciales o totales en niveles equivalentes a la educación básica.
La SEP analiza distintos escenarios. Desde lineamientos más estrictos hasta una eventual prohibición formal del uso de celulares durante la jornada escolar.
El objetivo, según lo planteado en el foro, no es eliminar la tecnología de la vida cotidiana, sino garantizar que su integración sea responsable y no comprometa el desarrollo académico ni la salud mental de las infancias.
Sigue a Heraldo Binario en Google News, dale CLIC AQUÍ