El enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos entró en una nueva fase tras el inicio de bombardeos conjuntos con Israel en territorio iraní, marcando un escenario de guerra abierta con implicaciones militares y económicas de gran escala.
La operación fue confirmada por el presidente estadounidense y posteriormente detallada por el Pentágono bajo el nombre de “Operation Epic Fury”, cuyo objetivo declarado es frenar el desarrollo de capacidades nucleares iraníes.
Te podría interesar
Aunque el conflicto de Estados Unidos con Irán apenas comienza, los primeros cálculos permiten dimensionar el posible costo financiero para Washington en 2026.
Te podría interesar
Lo que ya ha costado el conflicto
De acuerdo con el informe 2025 del proyecto Costs of War de la Universidad de Brown, desde octubre de 2023 Estados Unidos ha destinado aproximadamente 21.7 mil millones de dólares en ayuda militar a Israel.
A esto se suman entre 9.65 y 12.07 mil millones de dólares en operaciones relacionadas en Yemen, Irán y otras zonas del Medio Oriente.
En total, el gasto vinculado al conflicto regional asciende ya a un rango estimado de entre 31.35 y 33.77 mil millones de dólares, antes de considerar plenamente la nueva ofensiva directa contra Irán.
El costo inicial de la ofensiva
Medios internacionales estiman que solo en las primeras 24 horas de la operación se habrían gastado alrededor de 779 millones de dólares.
El despliegue previo —que incluyó el reposicionamiento de aeronaves, la movilización de más de una docena de buques y refuerzos logísticos— habría implicado otros 630 millones de dólares adicionales. En cuestión de días el costo superó los 1,400 millones de dólares.
El gasto diario de una guerra moderna
Uno de los factores más costosos es el mantenimiento de grupos de ataque navales. Según el Center for New American Security, operar un grupo de portaaviones como el USS Gerald R. Ford cuesta aproximadamente 6.5 millones de dólares diarios.
En este conflicto participan al menos dos grupos de portaaviones, lo que duplicaría esa cifra cada día.
A ello se suman bombarderos estratégicos B-1 y B-2, cazas F-35 y F-22, misiles Tomahawk, sistemas Patriot y THAAD, drones MQ-9 y artillería HIMARS. Cada sistema implica costos operativos, mantenimiento, municiones y reposición de inventario.
Proyección a cuatro o cinco semanas
Si las operaciones se extienden entre cuatro y cinco semanas, como se ha anticipado, el costo podría escalar rápidamente. Solo considerando operaciones navales, el gasto podría superar los 180 millones de dólares en un mes.
Al sumar ataques aéreos masivos, reposición de misiles interceptores y pérdidas de equipo —como los tres cazas reportados en un incidente en Kuwait— la cifra total podría ubicarse en varios miles de millones adicionales.
Algunos analistas consideran que el costo podría superar fácilmente los 10 mil millones de dólares si la campaña mantiene la intensidad actual.
Más allá del dinero: el inventario militar
Expertos advierten que el mayor riesgo no es únicamente financiero. Estados Unidos cuenta con un presupuesto de defensa cercano al billón de dólares anual, lo que le permite sostener campañas de este tipo en el corto plazo.
Sin embargo, la producción de misiles interceptores como los Patriot o SM-6 no es inmediata. La reposición de inventario podría convertirse en un factor crítico si la guerra se prolonga o se expande a otros frentes estratégicos.
Sigue a Heraldo Binario en Google News, dale CLIC AQUÍ