El movimiento de cometas y objetos interestelares dentro del sistema solar suele seguir patrones bien establecidos por las leyes de la gravedad.
De acuerdo con modelos orbitales utilizados por la NASA, estos cuerpos alteran su trayectoria principalmente por la influencia del Sol y, en menor medida, de los planetas.
Te podría interesar
Sin embargo, el objeto interestelar 3I/ATLAS volvió a captar la atención de la comunidad científica luego de que datos recopilados por más de 230 observatorios indican un ligero pero medible cambio en su trayectoria.
Te podría interesar
Este ajuste lo llevará a un acercamiento extraordinariamente preciso con Júpiter el 16 de marzo de 2026, una coincidencia gravitacional que ha sido analizada por investigadores independientes y académicos como Avi Loeb, de la Universidad de Harvard, reabriendo el debate sobre la naturaleza de este inusual visitante cósmico.
El papel de Júpiter en el cambio de trayectoria de 3I/ATLAS
El ajuste en la trayectoria de 3I/ATLAS coincide con su aproximación a Júpiter, el planeta más masivo del sistema solar y uno de los principales moduladores gravitacionales de cuerpos menores.
De acuerdo con cálculos orbitales recientes, el objeto pasará cerca de una región de equilibrio gravitacional conocida como punto de Lagrange, donde la atracción del Sol y del planeta gigante se compensa.
Los modelos indican que la distancia mínima del objeto coincidirá prácticamente con el límite de la esfera de Hill de Júpiter, la zona donde su gravedad domina sobre la del Sol.
Para especialistas, una coincidencia tan precisa resulta poco común en objetos interestelares que no están bajo ningún tipo de control.
Observaciones recientes y nuevas interrogantes
El acercamiento de 3I/ATLAS a Júpiter coincide con una fase de observación particularmente intensa. Imágenes obtenidas por astrónomos profesionales y aficionados muestran características poco habituales para un cometa, como chorros de material extremadamente rectos y bien definidos que se extienden por cientos de miles de kilómetros.
Este comportamiento resulta llamativo, ya que el objeto presenta una rotación promedio de 16 horas, una velocidad que normalmente produciría chorros curvados o fragmentados.
A estas anomalías se suma la aparente ausencia de una cola cometaria clásica, así como la detección de una anticola, una estructura de polvo orientada en dirección al Sol que resulta poco común en este tipo de cuerpos.
Este conjunto de rasgos, junto con la geometría notablemente simétrica observada en imágenes de alta resolución, ha despertado el interés de sectores de la comunidad de investigación ufológica, cuyos integrantes sugieren que 3I/ATLAS podría tratarse de una sonda artificial enviada por una civilización extraterrestre.
Además, análisis recientes han aumentado las estimaciones sobre su tamaño, sugiriendo un núcleo de al menos cinco kilómetros, lo que lo colocaría muy por encima de otros visitantes interestelares detectados hasta ahora.
Estas observaciones contrastan con la postura oficial de la NASA, que sostiene que 3I/ATLAS puede explicarse dentro del marco de un cometa interestelar con propiedades atípicas.
No obstante, investigadores como Avi Loeb señalan que la alineación orbital del objeto con el plano del sistema solar y su masa estimada —superior a la de Oumuamua y Borisov— justifican un análisis más profundo y cauteloso.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuándo será el mayor acercamiento de 3I/ATLAS a Júpiter?
Según los cálculos actuales, el paso más cercano está previsto para el 16 de marzo de 2026.
- ¿Por qué Júpiter influye en la trayectoria del 3I/ATLAS?
Porque es el planeta más masivo del sistema solar y su gravedad puede modificar de forma significativa el rumbo de cometas, asteroides y objetos que pasan cerca de su entorno.
- ¿Qué es la esfera de Hill de Júpiter y por qué es importante?
Es la región del espacio donde la gravedad de Júpiter domina sobre la del Sol. El hecho de que 3I/ATLAS pase cerca de su límite ha llamado la atención por la precisión del encuentro.
Sigue a Heraldo Binario en Google News, dale CLIC AQUÍ