La temporada de huracanes de este año mantiene bajo vigilancia a meteorólogos y autoridades debido a las condiciones oceánicas que podrían favorecer ciclones mucho más intensos en el Pacífico oriental.
Diversos organismos especializados advirtieron que el fenómeno de El Niño está elevando la temperatura del océano y esto podría incrementar la fuerza y frecuencia de tormentas frente a las costas mexicanas.
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Especialistas consideran que la temporada de huracanes 2026 podría ubicarse por encima del promedio histórico, especialmente en la región del Pacífico mexicano, donde ya se observan aguas inusualmente cálidas, con un clima afectado por 'El Niño'.
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Este escenario genera preocupación porque los océanos con mayor temperatura aportan más energía a los sistemas tropicales, facilitando que evolucionen rápidamente hasta convertirse en huracanes mayores.
Foto: Canva
NOAA prevé más tormentas y huracanes en el Pacífico
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) emitió un pronóstico que anticipa una actividad ciclónica superior a la media durante la temporada de huracanes en el Pacífico oriental. Según las estimaciones, existe un 70% de probabilidad de que se formen entre 15 y 22 tormentas con nombre.
De ese total, entre 9 y 14 sistemas podrían alcanzar fuerza de huracán, mientras que entre 5 y 9 lograrían convertirse en huracanes mayores, es decir, categorías 3, 4 o 5. Estas cifras superan claramente los promedios climatológicos registrados entre 1991 y 2020.
El Niño eleva el riesgo para México
Meteorólogos explicaron que el principal factor detrás de este aumento en la actividad ciclónica es el fortalecimiento del fenómeno El Niño. Este patrón climático provoca un calentamiento anormal de las aguas del Pacífico tropical, creando condiciones ideales para el desarrollo de tormentas más intensas.
Durante eventos fuertes de El Niño registrados desde 1972, el Pacífico oriental presentó en promedio cuatro tormentas adicionales por temporada, así como un incremento de hasta tres huracanes más respecto a años normales.
Las temperaturas del océano ya muestran señales importantes de calentamiento durante mayo, lo que podría convertirse en combustible para sistemas tropicales mucho más agresivos en los próximos meses.
El recuerdo del huracán Patricia preocupa a expertos
Uno de los ejemplos más alarmantes asociados con El Niño ocurrió en 2015 con el huracán Patricia. Aquel sistema se convirtió en el ciclón tropical más intenso registrado en el Pacífico oriental tras alcanzar vientos de hasta 345 kilómetros por hora.
Patricia se desarrolló sobre aguas extremadamente cálidas frente a las costas mexicanas y logró intensificarse de manera explosiva antes de tocar tierra. El caso continúa siendo estudiado por científicos debido a la velocidad con la que aumentó su potencia.
Otro antecedente importante ocurrió en 1997 con el huracán Linda, también durante un fuerte episodio de El Niño. Ese fenómeno alcanzó categoría 5 y registró vientos cercanos a los 295 kilómetros por hora.
Estos antecedentes alimentan la preocupación de que la temporada de huracanes 2026 pueda generar eventos extremos en el Pacífico mexicano.
Huracanes podrían fortalecerse más rápido
Además del aumento en la cantidad de ciclones, expertos señalan que existe un riesgo creciente de intensificación rápida. Este fenómeno ocurre cuando un ciclón incrementa su fuerza de manera drástica en pocas horas, dificultando la preparación de las zonas costeras.
Las altas temperaturas oceánicas favorecen precisamente este comportamiento. El calor acumulado en el mar funciona como energía para las tormentas tropicales, permitiendo que evolucionen rápidamente a huracanes de gran intensidad.
El fenómeno de El Niño también modifica los patrones atmosféricos, alterando la circulación de vientos y facilitando condiciones más favorables para sistemas tropicales poderosos.
Temporada de huracanes obliga a reforzar prevención
Ante este panorama, autoridades y especialistas insisten en la importancia de mantenerse atentos a los reportes meteorológicos durante toda la temporada de huracanes.
Aunque no todos los ciclones impactan directamente en México, las lluvias, oleaje e inundaciones pueden provocar daños importantes incluso lejos del punto de entrada.
Protección Civil recomienda a la población identificar refugios temporales, preparar documentos importantes y mantenerse informada mediante canales oficiales. Los estados del Pacífico mexicano suelen ser los más expuestos durante estos eventos.
La combinación de océanos más cálidos y el fortalecimiento de El Niño mantiene bajo observación el desarrollo de la temporada de huracanes 2026, que podría convertirse en una de las más activas e intensas de los últimos años.
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