La escalada de tensiones en Medio Oriente entre Estados Unidos, Irán e Israel ha generado preocupación en los mercados energéticos internacionales y en las perspectivas económicas globales.
El aumento en el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril ha despertado dudas sobre posibles efectos en países importadores de combustibles.
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En este contexto, BBVA México analizó el impacto potencial de este conflicto en la economía mexicana dentro de su informe "Situación México".
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Aunque el banco prevé que la confrontación tenga una duración limitada, reconoce que podría provocar movimientos en precios de la energía, inflación y tipo de cambio.
Guerra en Irán y petróleo: por qué el conflicto preocupa a los mercados energéticos
La respuesta de Teherán con misiles y drones incrementó la incertidumbre en los mercados internacionales.
Este escenario ha elevado la volatilidad en el sector energético, especialmente por el papel estratégico del Estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte mundial de petróleo.
Ante este riesgo, el precio del crudo llegó a superar los 110 dólares por barril e Irán ha advertido que podría subir aún más si el conflicto se intensifica.
BBVA prevé impacto limitado en México pese al aumento del petróleo
Durante la presentación del informe Situación México, el economista en jefe de BBVA México, Carlos Serrano, explicó que el escenario base considera que el conflicto será relativamente corto.
De acuerdo con el banco, si la confrontación dura sólo algunas semanas, los efectos sobre la economía mexicana serían moderados y temporales. El principal impacto se reflejaría en los precios internacionales de la energía.
BBVA anticipa que, conforme se normalice la producción de petróleo y el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico, los precios del crudo podrían estabilizarse durante el segundo trimestre de 2026.
Gasolina, inflación y subsidios: los posibles efectos para los consumidores
Cuando el petróleo sube, el costo de producir gasolina también se incrementa en los mercados internacionales.
Sin embargo, el gobierno mexicano suele aplicar mecanismos fiscales para amortiguar estos aumentos.
En particular, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) puede reducirse o incluso eliminarse temporalmente para evitar aumentos bruscos en los precios de la gasolina.
BBVA estima que, si el conflicto dura alrededor de seis semanas, el gobierno podría dejar de recaudar cerca de 38,000 millones de pesos por subsidios a combustibles.
En cuanto al tipo de cambio, BBVA prevé que el peso mexicano podría depreciarse gradualmente durante 2026, con un dólar cercano a los 18 pesos hacia finales del año en un contexto de mayor incertidumbre global.
Petróleo caro también podría generar ingresos adicionales para México
Aunque el encarecimiento del petróleo representa un riesgo inflacionario, también puede generar ingresos adicionales para el país debido a las exportaciones de crudo.
Según Arnulfo Rodríguez, economista principal de BBVA México, si el precio internacional del petróleo se mantiene alrededor de los 75 dólares por barril, el gobierno podría recibir cerca de 53,000 millones de pesos adicionales por este concepto.
Bajo este escenario, el impacto fiscal neto sería positivo, ya que los ingresos petroleros superarían la pérdida recaudatoria por los subsidios a combustibles.
Crecimiento económico y perspectivas para México en 2026
El banco atribuye esta mejora a la resiliencia del consumo interno, una recuperación gradual de la inversión y la posible reactivación de sectores industriales vinculados al crecimiento tecnológico en Estados Unidos.
Además, factores como el impulso al turismo por la Copa del Mundo de la FIFA 2026, el nearshoring y la relación comercial con Estados Unidos podrían contribuir a sostener la actividad económica en los próximos años.
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