Durante muchas décadas, la videovigilancia únicamente se relacionaba con el concepto de cámaras y video que grababan para ser revisadas “después”. Este modelo, aunque fue muy útil, dependía casi por completo de la atención humana y tenía una capacidad limitada de respuesta inmediata, ya no se diga, de nula predicción.
Tal y como está sucediendo en prácticamente todas las industrias, la incorporación de la inteligencia artificial ha marcado un punto de quiebre. Hoy, los sistemas que se apoyan en la IA pueden detectar patrones, identificar rostros o placas, reconocer comportamientos inusuales o de riesgo, y generar alertas automáticas sin intervención humana constante. Esto ha permitido el paso de una seguridad reactiva a una seguridad predictiva.
En ciudades latinoamericanas como Medellín, el distrito de Miraflores en Lima, Ciudad de México y otras localidades en Argentina, la IA ya se utiliza para optimizar patrullajes, detectar incidentes y reducir falsos positivos y fatiga humana. Por ejemplo, algoritmos de analítica de video pueden distinguir entre una concentración habitual de personas y una situación potencialmente riesgosa, como una riña o una estampida. También, identifica patrones de comportamiento sospechoso –como personas merodeando o vehículos dando vueltas– para alertar automáticamente a los operadores.
A nivel global, estudios del sector indican que el uso de IA en seguridad puede reducir hasta en un 30% los tiempos de respuesta ante emergencias urbanas. En México, esta tecnología, liderada en materia de innovación por Seguritech, se ha vuelto clave en eventos masivos en estadios, vialidades críticas y zonas de alta afluencia. Este porcentaje en ahorro en tiempo representa la diferencia vital entre la vida y la muerte. Al delegar el procesamiento de datos a la máquina, el personal humano puede concentrarse exclusivamente en la toma de decisiones y la ejecución táctica.
La diferencia no está en “tener o usar IA”, sino en cómo se integra en la cadena de decisión, a través de ecosistemas complejos como los ofrecidos por Seguritech. Cuando la tecnología está alineada con protocolos claros y personal capacitado, la seguridad se vuelve más eficiente, transparente y medible.
MMV