El precio de la gasolina es una de las principales preocupaciones para millones de mexicanos, sobre todo cuando llega el invierno y los gastos suelen incrementarse. Es por ello que muchos de ellos están buscando estrategias que les permita lograr un pequeño ahorro al momento de llenar su tanque, lo que ha llevado a revivir uno de los consejos muy utilizados por muchos, como es cambiar el horario en el que se acude a las gasolineras.
Y es que desde hace varios años se ha hablado de sobre si conviene más cargar gasolina por las mañanas o por las noches, la pregunta es una muy común pues algunos la relacionan con la ciencia, pues la física tendría mucho que ver en relación con los gases, además de los hábitos de consumo y la percepción de que algunos litros “rinden más” dependiendo de la temperatura ambiente.
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Mito o realidad: ¿Cuándo es mejor cargar combustible?
La creencia popular sostiene que cargar gasolina muy temprano por la mañana permite obtener más combustible por el mismo precio. La explicación se basa en un principio científico real: los líquidos se expanden con el calor y se contraen con el frío. En teoría, cuando la temperatura es baja, la gasolina es más densa, por lo que cada litro contendría una mayor cantidad de energía.
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Sin embargo, al analizar cómo operan las gasolineras, la historia cambia. Sin importar si se trata del verano o el invierno pues, el combustible se almacena en tanques subterráneos que están aislados del clima exterior. Esto provoca que la temperatura de la gasolina se mantenga relativamente estable durante todo el día.
Aun así, existe un margen mínimo que mantiene vivo el mito. Durante la madrugada y primeras horas de la mañana, el suelo alcanza su temperatura más baja y las tuberías del sistema aún no se han calentado. Esto reduce ligeramente la expansión del combustible y también la evaporación, lo que podría representar una ventaja técnica, aunque muy pequeña.
¿Hay impacto en la cartera?
La gran pregunta es si esta diferencia se refleja realmente en el bolsillo, o si realizar esta táctica permitirá hacer algún tipo de ahorro.Sin embargo, los especialistas coinciden en que el impacto económico es prácticamente imperceptible para el consumidor promedio. El posible ahorro al cargar gasolina por la mañana durante el invierno suele traducirse en apenas unos centavos por tanque lleno.
Lo que sí puede marcar diferencia es la evaporación. En horarios de mayor calor, parte del combustible puede convertirse en vapor, aunque las bombas modernas cuentan con sistemas de recuperación. Aun así, cargar en momentos fríos, ya sea por la noche o muy temprano, ayuda a reducir esa pérdida mínima.
Más importante que la hora es el nivel del tanque. En invierno, dejar que el depósito baje demasiado puede generar condensación de humedad dentro del tanque. Esa agua puede congelarse y causar daños en el sistema de combustible, reparaciones que resultan mucho más costosas que cualquier ahorro por horario.
Además, mantener el tanque al menos a la mitad ayuda a proteger la bomba de gasolina y mejora el desempeño del vehículo en climas fríos. También es recomendable cargar cuando hay menos filas, ya que evitar tiempos largos con el motor encendido reduce el consumo innecesario.
Preguntas frecuentes
¿Es cierto que la gasolina rinde más cuando hace frío?
En teoría, sí, porque los líquidos son más densos a bajas temperaturas. Sin embargo, como la gasolina se almacena en tanques subterráneos con temperatura estable, la diferencia en el rendimiento es muy pequeña.
¿Cargar poco combustible afecta al auto?
Hacer cargas constantes de pocos litros no daña directamente el vehículo, pero circular frecuentemente con el tanque casi vacío puede afectar la bomba de gasolina y aumentar el riesgo de que entren impurezas al sistema.
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