La temporada de huracanes es una fase crítica del año en la que las condiciones del clima en México propician la formación de ciclones tropicales en diversas cuencas oceánicas. En el caso del Océano Pacífico, esta temporada oficialmente inicia el 15 de mayo y concluye el 30 de noviembre, periodo durante el cual se observa una mayor actividad ciclónica.
Estos fenómenos en el clima varían en intensidad, desde depresiones tropicales hasta huracanes de gran magnitud, y suelen afectar principalmente a las regiones costeras, aunque sus efectos pueden extenderse tierra adentro, provocando lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos de tierra. La formación y trayectoria de los huracanes en el Pacífico están influenciadas por diversos factores, incluyendo la temperatura de la superficie del mar, la cizalladura del viento y fenómenos climáticos como El Niño y La Niña.
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Por ejemplo, la presencia de La Niña, caracterizada por el enfriamiento de las aguas del Pacífico, puede alterar los patrones de lluvia y la frecuencia de huracanes en la región. Según informes recientes, La Niña se ha manifestado a principios de enero de 2025 y se espera que persista hasta abril, lo que podría influir en las condiciones del clima en México, América Latina y el Caribe durante la temporada de huracanes.
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¿Cuántos huracanes se esperan en el Pacífico y qué estados serán más afectados?
Para la temporada de huracanes de 2025 en el Océano Pacífico, se pronostica la formación de aproximadamente 15 tormentas tropicales con nombre, de las cuales alrededor de 8 podrían convertirse en huracanes y 4 alcanzar la categoría de huracanes mayores.
Estos pronósticos se basan en promedios históricos y en el análisis de las condiciones climáticas actuales, aunque es importante destacar que la actividad real puede variar debido a la naturaleza impredecible de estos fenómenos. Los estados de México que podrían verse afectados por fenómenos provenientes del Océano Pacífico durante la temporada de huracanes 2025 incluyen:
- Baja California Sur
- Sinaloa
- Nayarit
- Jalisco
- Colima
- Michoacán
- Guerrero
- Oaxaca
- Chiapas
Estos estados, debido a su ubicación geográfica y proximidad al litoral del Pacífico, son más susceptibles al impacto directo de los ciclones tropicales que traerán consigo un clima húmedo. Sin embargo, es fundamental mencionar que la trayectoria de estos fenómenos puede variar, y estados del interior también podrían experimentar efectos indirectos, como lluvias intensas y vientos fuertes.
La preparación y la vigilancia constante son esenciales para mitigar los riesgos asociados con la temporada de huracanes. Las autoridades locales y federales suelen implementar planes de contingencia y emitir alertas oportunas para salvaguardar a la población y minimizar los daños materiales. Se recomienda a los habitantes de las zonas vulnerables mantenerse informados a través de fuentes oficiales y seguir las indicaciones de protección civil durante toda la temporada.
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