En los recientes días se anunció que el Telescopio Espacial James Webb (JWST) ha logrado un hallazgo sin precedentes. El observatorio de la NASA y la ESA detectó algo nunca antes visto en el visitante interestelar 3I/ATLAS.
Lo que se descubrió son trazas significativas de metano en la atmósfera del visitante interestelar denominado 3I/ATLAS, convirtiéndose en la primera vez que se identifica esta firma molecular en un objeto proveniente de fuera de nuestro sistema solar.
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3I/ATLAS es el tercer visitante interestelar confirmado por la ciencia
El objeto 3I/ATLAS, que ingresó a los dominios de nuestro sol hace apenas unos meses, es el tercer cuerpo interestelar confirmado por la ciencia, siguiendo los pasos de los célebres 'Oumuamua y Borisov. Sin embargo, a diferencia de sus predecesores, este viajero espacial ha mostrado una firma infrarroja única que capturó de inmediato la atención de los investigadores.
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Utilizando el potente Espectrógrafo del Infrarrojo Cercano (NIRSpec) del James Webb, los científicos lograron descomponer la luz reflejada por el objeto, encontrando las líneas de absorción inconfundibles que delatan la presencia de gas metano ($CH_4$).
¿Por qué es tan relevante la presencia de metano en el 3I/ATLAS?
La presencia de este compuesto orgánico es un misterio fascinante para los astrónomos, ya que el metano es un gas volátil que suele destruirse con facilidad bajo la radiación de las estrellas si no se encuentra protegido o congelado en el núcleo de un cuerpo celeste.
En nuestro propio sistema solar, el metano es común en los gigantes gaseosos y en cometas del sistema exterior, pero hallarlo de forma tan prominente en un remanente que ha cruzado el vacío interestelar sugiere que 3I/ATLAS se originó en una región extremadamente fría y rica en carbono de su sistema natal, preservando su composición química intacta durante miles de millones de años.
La información fue capturada antes de que el objeto comenzara su salida del sistema solar
El éxito de la observación radica enteramente en las capacidades tecnológicas de vanguardia del James Webb. Debido a la enorme velocidad a la que se desplaza 3I/ATLAS y a su tamaño relativamente pequeño, los telescopios terrestres tradicionales se enfrentaban a barreras insalvables de distorsión atmosférica y falta de sensibilidad lumínica para realizar un análisis tan fino.
Se ha indicado que el espejo segmentado del Webb y sus instrumentos refrigerados a temperaturas cercanas al cero absoluto permitieron fijar el objetivo en movimiento y captar los sutiles datos espectrales antes de que el objeto comenzara su viaje de salida hacia el espacio profundo.
Continuarán los estudios en torno al 3I/ATLAS
A medida que 3I/ATLAS continúa su trayectoria hiperbólica alejándose del sistema solar, los equipos internacionales de astrofísica se apresuran a exprimir al máximo cada segundo de observación disponible.
Las agencias espaciales ya coordinan esfuerzos para cruzar los datos del metano con otras firmas moleculares menores que el Webb ha comenzado a registrar.
Este fascinante hallazgo deja claro que los mensajeros interestelares son llaves maestras para entender el cosmos, demostrando que los ladrillos químicos fundamentales que dieron origen a mundos complejos no son exclusivos de nuestro vecindario cósmico.
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