Los datos tan esperados del acercamiento del 3I/ATLAS a la Tierra en diciembre 2025 ya están disponibles. Se escaneó al objeto interestelar para buscar posibles señales de tecnología extraterrestre, pero tras el minucioso análisis no se halló ningún tipo de tecnofirma (huellas tecnológicas de cualquier clase que revelen la existencia de una civilización avanzada). No obstante, el astrofísico Avi Loeb aún no descarta que su origen sea alienígena.
De acuerdo con el científico de Harvard, Avi Loeb, aunque el escaneo no halló tecnofirmas en el 3I/ATLAS no descarta el posible origen artificial del cometa.
"No está claro si un objeto tecnológico transmitiría señales de radio a sus emisores, ya que dichas señales tardarían decenas de miles de años en cruzar la Vía Láctea", declaró el astrofísico a The New York Post. "Además, es posible que dicha señal no se transmita en dirección a la Tierra ni en la banda de frecuencia o fecha que se monitorizaron".
Equipo de científicos no encuentra indicios de tecnología artificial en el cometa
El equipo internacional, del grupo de búsqueda de señales extraterrestres Breakthrough Listen, apuntó el Telescopio Green Bank de 100 metros (el radiotelescopio de plato único más grande del mundo) al 3I/ATLAS, un día antes de su aproximación más cercana a la Tierra, el 19 de diciembre, como informó Science Alert.
Loeb afirmó que animó al equipo a verificar, dado que 3I/ATLAS llegó desde una dirección que "coincidió" a nueve grados de la famosa "Señal Wow!", una desconcertante transmisión de radio capturada por el proyecto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) de la Universidad Estatal de Ohio.
Con la esperanza de determinar la composición y procedencia del cometa interestelar, Breakthrough Listen hizo que el telescopio con sede en Virginia Occidental escaneara al cometa durante cinco horas.
Para descartar cualquier transmisión ajena a 3I/ATLAS, el equipo de cazadores de extraterrestres alternó entre apuntar Green Bank al cometa y al cielo, cambiando de posición cada cinco minutos. A pesar de su meticuloso enfoque, el telescopio no detectó ninguna "señal candidata" a ser tecnología alienígena avanzada.
"No se detectó ninguna emisión de radio artificial localizada en 3I/ATLAS", declaró el Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) en su sitio web.
¿Por qué científicos como Avi Loeb no descartan su origen extraterrestre?
De acuerdo con Breakthrough Listen el "3I/ATLAS exhibe principalmente características cometarias típicas, incluyendo una coma y un núcleo no alargado", también detalló que no hay "evidencia" que indique que sea algo más que un objeto "astrofísico natural".
Este descubrimiento coincidió con la postura oficial de la NASA de que el objeto es de origen cometario. Sin embargo, los investigadores como Avi Loeb no descartaron por completo su origen extraterrestre: "dado el pequeño número de objetos de este tipo conocidos (solo tres hasta la fecha) y la plausibilidad de las sondas interestelares como tecnofirma, se justifica un estudio mucho más exhaustivo".
Avi Loeb cree que el examen, bastante superficial, no era suficiente para determinar que el 3I/ATLAS no es de origen tecnológico.
"Miraron hacia el 3I/Atlas el 18 de diciembre", declaró el científico a The Post. "Ese es un día de los 8000 años que el 3I/Atlas tardó en entrar, y 8000 años que tardará en salir".
Avi Loeb añadió que, en el improbable caso de que el ATLAS sea una "tecnología primitiva" como la radio, la señal podría no haber atravesado la Tierra porque el emisor probablemente "enviaría la radiación en la dirección del objetivo".
De hecho, le pareció muy improbable que estuvieran enviando transmisiones de ningún tipo, dado el tiempo que tardarían en llegar. El astrofísico argumentó que una señal que se mueve a la velocidad de la luz tarda 24,000 años en llegar al centro de la Vía Láctea, lo que significa que tendrían que esperar 48,000 años para recibir una respuesta.
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