El comportamiento de 3I/ATLAS volvió a llamar la atención de la comunidad científica tras su máximo acercamiento al Sol.
Luego de que la NASA reveló imágenes que aportan pistas sobre su origen, las nuevas observaciones mostraron un cambio abrupto en la actividad del cometa.
Te podría interesar
Lejos de apagarse, el objeto comenzó a liberar grandes cantidades de gases y moléculas orgánicas, un fenómeno que ofrece pistas clave sobre cómo reaccionan los cuerpos formados en otros sistemas estelares al calor solar.
Te podría interesar
Actividad del cometa 3I/ATLAS tras su paso por el Sol
Antes del perihelio, 3I/ATLAS se mostraba como un cometa poco activo mientras viajaba entre las órbitas de Júpiter y Marte. Las señales detectadas eran débiles y dominadas por dióxido de carbono.
Tras su acercamiento al Sol el 29 de octubre de 2025, el escenario cambió. Las mediciones posteriores revelaron un aumento notable en la liberación de gases, incluso cuando el cometa ya se alejaba.
Este comportamiento inesperado llevó a los astrónomos a replantear la estructura interna del objeto y los procesos físicos activados durante su calentamiento solar.
Además, 3I/ATLAS ha mostrado cambios repentinos en su trayectoria, como la rara alineación registrada el 22 de enero, cuando quedó prácticamente alineado entre la Tierra y el Sol.
Observaciones del cometa interestelar 3I/ATLAS con SPHEREx
Un estudio difundido en arXiv, encabezado por Michael Werner, analizó datos del observatorio espacial SPHEREx de la NASA.
Las imágenes infrarrojas mostraron fuertes emisiones de agua, monóxido de carbono y dióxido de carbono.
También se identificaron compuestos orgánicos como metanol y metano, cuya presencia era mínima antes del perihelio.
En conjunto, la liberación de gases en 3I/ATLAS se incrementó hasta veinte veces.
La explicación más aceptada es que el calor solar penetró capas profundas del núcleo, activando hielos que habían permanecido intactos durante miles de millones de años desde su formación en otro sistema estelar.
Qué dice la ciencia sobre el origen del cometa 3I/ATLAS
El patrón observado en 3I/ATLAS es similar al de muchos cometas del Sistema Solar, donde primero se subliman los compuestos más volátiles y luego los más pesados.
Este paralelismo resulta clave porque sugiere que los procesos físicos y químicos que dan origen a los cometas podrían ser comunes en distintos sistemas estelares.
Telescopios como Hubble, James Webb y observatorios de radio coincidieron en que el comportamiento del objeto es consistente con un cometa natural, sin indicios de un origen tecnológico.
Qué sigue para el cometa 3I/ATLAS tras su paso por el Sol
Tras el aumento de actividad observado después del perihelio, la atención científica se centra ahora en el seguimiento de su trayectoria y evolución.
Para algunos investigadores, como el astrofísico de Harvard Avi Loeb, el tiempo de observación aún es limitado y estos objetos raros requieren análisis prolongados para descartar por completo comportamientos inusuales.
El siguiente punto clave en el recorrido de 3I/ATLAS será su aproximación a Júpiter, prevista para marzo de 2026.
La intensa gravedad del planeta gigante podría alterar ligeramente su órbita o su estructura superficial, un efecto que será monitoreado con telescopios terrestres y espaciales.
Después de ese encuentro, el cometa continuará su viaje hacia el espacio profundo y no se espera que regrese a nuestro Sistema Solar.
Aun así, los datos obtenidos durante su paso seguirán siendo analizados durante años, ya que este visitante interestelar ofrece una oportunidad única para entender cómo se comportan los cuerpos formados más allá del Sol.
Al mismo tiempo, su visita reavivó el debate sobre los peligros de que otro objeto interestelar como 3I/ATLAS visite la Tierra de nuevo, una discusión que cruza la investigación científica y las inquietudes del público ante este tipo de fenómenos raros.
Sigue a Heraldo Binario en Google News, dale CLIC AQUÍ