A lo largo de la historia se han realizado diversas predicciones sobre el fin del mundo. Una de las más actuales ocurrió en el año 2000, relacionada con la famosa falla informática conocida como efecto Y2K.
Este evento generó alarma a nivel global, ya que se temía un colapso masivo de los sistemas informáticos con el cambio del año 1999 al 2000.
Te podría interesar
El problema surgió porque muchos sistemas antiguos solo registraban los años con dos dígitos, por ejemplo, “99”, así que el cambio a “00” podía ser interpretado como 1900, provocando fallas en bancos, plantas de energía, transporte y comunicaciones.
Te podría interesar
Años después, en 2012, volvió a popularizarse otra profecía sobre el fin del mundo, esta vez asociada con la cultura maya. Según el calendario maya, el 21 de diciembre de ese año marcaría el último día de la humanidad.
¿Predicción o profecía? Físicos advierten sobre un posible colapso en 2026
Para 2026 vuelve a surgir una inquietante predicción sobre el fin del mundo. Según un estudio publicado en 1960, el 13 de noviembre de 2026 podría marcar un punto crítico para la humanidad.
El estudio sostiene que ese día el mundo podría enfrentar un colapso debido al crecimiento descontrolado de la población, que desbordaría los recursos del planeta y nuestras infraestructuras.
El físico Heinz von Foerster, de la Universidad de Illinois, junto con sus colegas Patricia M. Mora y Lawrence W. Amiot, publicaron en la revista Science un el artículo “Doomsday”.
En el estudio utilizaron un modelo matemático sencillo basado en datos históricos de población de casi 2,000 años para proyectar el crecimiento humano.
El modelo asumía un crecimiento hiperbólico, es decir, un aceleramiento exponencial sin límites, y calculó que, si esta tendencia se mantenía, la población mundial tendería a “infinito” alrededor del 13 de noviembre de 2026.
Aunque el estudio no predecía un apocalipsis como tal, los científicos advertían que, de mantenerse este patrón, la humanidad alcanzaría una singularidad demográfica insostenible.
El colapso proyectado se relaciona principalmente con sobrepoblación extrema, agotamiento de recursos y conflictos por alimentos, lo que podría llevar a la humanidad a un punto crítico de autodestrucción.
¿Se acabará el mundo el 13 de noviembre de 2026?
La advertencia sobre los límites del crecimiento descontrolado ha perdido fuerza en los últimos años, ya que el crecimiento poblacional real se desaceleró drásticamente desde la década de 1960, lo que evidencia que el modelo de Foerster no se cumplió.
Entre los factores que explican esta desaceleración se encuentran la transición demográfica, el acceso a anticonceptivos y la urbanización. Por lo tanto, la predicción científica original no representa una amenaza real para 2026.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y las proyecciones demográficas más recientes, la población mundial actualmente se sitúa entre 8.1 y 8.2 mil millones, y se espera que se estabilice o incluso disminuya a lo largo de este siglo.