La IA, ha vivido un un año 2025 espectacular con un auge sin precedentes que ha llevado a que los llamados “arquitectos de la IA” sean nombradas como las personas del Año según Time, sin embargo lo que apuntaba a una gran renovación en el sector tecnológico parece tener una paradoja que está haciendo que muchas tecnologías tengan un “retroceso” debido al crecimiento acelerado de la IA que ha provocado una crisis silenciosa uno de los componentes clave para dispositivos electrónicos como la Memoria RAM
En lugar de beneficiar al consumidor final, gran parte de la inversión tecnológica se ha concentrado en el sector corporativo y privado. Grandes empresas de inteligencia artificial están absorbiendo enormes volúmenes de memoria RAM para entrenar modelos avanzados, lo que ha generado una escasez histórica que ya impacta directamente a celulares, computadoras y consolas, y que se agravará rumbo a 2026.
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¿Cómo afecta el ascenso de la IA a los celulares?
El problema central es la competencia por la memoria RAM. Los grandes modelos de lenguaje de IA como ChatGPT, Gemini o Copilot requieren cantidades masivas de RAM para entrenarse y operar. Esto ha obligado a los fabricantes de memorias a priorizar pedidos de empresas tecnológicas, dejando en segundo plano al mercado de consumo.
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Como consecuencia, los precios de la RAM han aumentado de forma considerable. Para mantener celulares y computadoras en rangos de precios “accesibles”, muchas marcas han tomado una decisión polémica: reducir la memoria base de sus dispositivos. Así, en pleno 2025 y de cara a 2026, están regresando configuraciones de 8 GB de RAM como estándar, algo impensable hace apenas unos años.
En los celulares, esto se traduce en menor rendimiento, multitarea limitada y una vida útil más corta. Aplicaciones cotidianas como navegadores, redes sociales, música o mensajería consumen cada vez más recursos, haciendo que equipos nuevos se sientan lentos desde el primer año de uso.
¿Estamos en un apocalipsis tecnológico?
El término puede sonar exagerado, pero los datos respaldan la preocupación. Durante años se asumió que la tecnología seguiría el principio de la Ley de Moore: más potencia a menor costo. Hoy, esa lógica está rota. La IA ha convertido a la memoria RAM en un recurso estratégico, escaso y caro.
De acuerdo con reportes de medios especializados, los precios de kits de 16 GB de RAM han aumentado hasta niveles comparables con tarjetas gráficas avanzadas, es decir de miles de pesos. En paralelo, fabricantes de laptops y celulares ajustan especificaciones a la baja, mientras los precios finales continúan subiendo.
El impacto también alcanza al sector gamer y a las consolas. Sony y Microsoft ya anunciaron aumentos en el precio del PlayStation 5 y Xbox Series S/X, pese a tratarse de plataformas con varios años en el mercado. Todo apunta a que en 2026 los dispositivos serán más caros, pero no necesariamente más potentes.
La paradoja es clara: la IA impulsa avances extraordinarios, pero concentra los beneficios en pocos actores, dejando al consumidor con equipos más limitados. El futuro de la tecnología y los celulares dependerá de si esta crisis de componentes logra equilibrarse o si la inteligencia artificial redefine, para mal, el acceso a la computación personal en la próxima década.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la RAM es cada vez más cara?
La alta demanda de la IA, sumada a costos de producción y prioridades industriales, ha elevado los precios de la RAM, especialmente en configuraciones de 16 GB o más.
¿La IA contradice la Ley de Moore?
En parte sí. Aunque la tecnología avanza, los beneficios ya no se traducen en productos más baratos para el consumidor, sino en concentración de recursos para grandes empresas de IA.
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