Kim Kardashian, una de las figuras más influyentes del mundo del entretenimiento y los negocios, ha acumulado una impresionante colección de propiedades a lo largo de los años. Desde que saltó a la fama con el reality show Keeping Up with the Kardashians en 2007, su éxito la ha llevado a expandir su imperio inmobiliario, adquiriendo mansiones en las zonas más exclusivas de Estados Unidos y el extranjero. Con un patrimonio valorado en más de 1.600 millones de euros, según Forbes, Kardashian ha invertido en casas que reflejan tanto su estilo personal como su evolución profesional.
La casa de Beverly Grove: Los inicios
Antes de convertirse en una de las personalidades más ricas del mundo, Kim compró su primera casa en Beverly Grove, Los Ángeles, en 2005. Esta modesta propiedad de 160 metros cuadrados, con tres dormitorios y dos baños, fue su primer paso en el mercado inmobiliario. En 2010, vendió la casa por aproximadamente 832.000 euros, obteniendo una ganancia considerable. Aunque fue un comienzo pequeño en comparación con sus adquisiciones posteriores, esta casa marcó el inicio de su carrera inmobiliaria.
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La mansión de Bel Air y su famoso "monasterio"
Uno de los momentos más importantes en la vida inmobiliaria de Kardashian fue la compra de una mansión de 8.5 millones de euros en Bel Air junto a Kanye West en 2013. La pareja renovó la propiedad completamente y la vendió cuatro años después por más de 16 millones de euros, duplicando su inversión inicial.
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Sin embargo, la joya de su cartera es la icónica residencia en Hidden Hills, adquirida en 2014 por casi 19 millones de euros. Apodada por Kanye como un "monasterio futurista belga", esta propiedad fue diseñada en colaboración con el arquitecto belga Axel Vervoordt. Después de la separación de la pareja, Kim se quedó con la casa, comprando la parte de Kanye por 21 millones de euros. Con una decoración minimalista y moderna, esta propiedad sigue siendo el hogar principal de Kardashian y sus hijos.
Expansión en Hidden Hills y sus ranchos en Wyoming
El 2019 fue un año crucial para la expansión inmobiliaria de Kardashian. En ese tiempo, adquirió dos propiedades adicionales en Hidden Hills: una por 2.5 millones de euros y otra por 2.8 millones, sumando así más terreno alrededor de su casa principal. Además, ese mismo año, junto a Kanye, compraron dos ranchos en Wyoming valorados en más de 13 millones de euros cada uno. Tras su divorcio, Kanye se quedó con estas propiedades.
La lujosa propiedad de Cindy Crawford en Malibú
En 2022, Kim compró una impresionante mansión en Malibú, que anteriormente pertenecía a la supermodelo Cindy Crawford, por la asombrosa suma de 66 millones de euros. La villa, situada en Encinal Bluffs, ofrece vistas panorámicas del océano Pacífico, una piscina, pista de tenis y acceso privado a la playa. Esta compra fue una de las transacciones más caras del año en California, reafirmando la pasión de Kim por las propiedades de lujo.
Proyectos futuros
Kardashian también tiene en marcha proyectos inmobiliarios innovadores, como una casa personalizada en Palm Springs diseñada por el arquitecto japonés Tadao Ando, conocida por su estética zen y minimalista. Además, está trabajando en una propiedad frente a un lago, cuyo diseño está a cargo de Kengo Kuma, otro arquitecto de renombre.
La mansión de Londres
Finalmente, su cartera de propiedades también incluye una villa en Londres, situada en el exclusivo barrio de Hampstead. Con vecinos como Hugh Grant y Harry Styles, esta residencia de 740 metros cuadrados, diseñada por Claudio Silvestrin, está valorada en 20 millones de euros. A pesar de haberla puesto en el mercado recientemente, Kim sigue consolidando su presencia en el mundo inmobiliario global.
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