El objeto interestelar 3I/ATLAS, el tercero de su tipo detectado por la humanidad, dejó de ser un tema exclusivo de la astronomía.
En las últimas semanas, la discusión se amplió de la ciencia hacia la geopolítica, la seguridad y la economía global, luego de que el polémico astrofísico de Harvard Avi Loeb planteara públicamente un escenario extremo: que no sea solo un cometa, sino una posible sonda de inteligencia artificial alienígena.
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Aunque las agencias espaciales sostienen que se trata de un cometa natural altamente inusual, la acumulación de anomalías observadas y las reacciones fuera del ámbito científico han convertido a 3I/ATLAS en uno de los misterios más comentados del último año.
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La pregunta ya no es solo qué es, sino qué implicaría si no fuera completamente natural.
¿Por qué se dice que 3I/ATLAS es una IA?
La hipótesis surge de un ejercicio de análisis de riesgo. En un ensayo reciente, el astrofísico Avi Loeb plantea que una civilización avanzada difícilmente enviaría seres biológicos a cruzar millones de años luz, y que lo más eficiente sería desplegar sondas autónomas basadas en inteligencia artificial, capaces de resistir el paso del tiempo, aprender del entorno y maniobrar de forma estratégica.
El argumento se apoya en un paralelismo con la propia experiencia humana. Para explorar regiones lejanas y hostiles del espacio, la humanidad no envía astronautas, sino robots, sondas y sistemas dirigidos a distancia, como los que hoy operan más allá del sistema solar o recorren la superficie de Marte.
Bajo esa lógica, Loeb sugiere que una civilización tecnológicamente superior seguiría un principio similar, pero a una escala interestelar y con sistemas mucho más longevos y autónomos.
Loeb no sostiene que 3I/ATLAS sea una sonda alienígena, pero sí que descartar ese escenario de entrada puede ser un error metodológico.
Para ello utiliza su propia escala de clasificación, donde el objeto se ubica en un rango intermedio: no extraordinario, pero lo suficientemente extraño como para justificar observaciones adicionales.
La clave del argumento es la estadística: incluso una probabilidad muy baja, combinada con un impacto potencial enorme, amerita atención.
El debate se amplificó fuera del ámbito científico cuando la ex analista del Banco de Inglaterra Helen McCaw advirtió de una posible crisis financiera global ante el escenario de una revelación de vida extraterrestre en el planeta.
Las 18 anomalías que no se pueden explicar
El interés científico en 3I/ATLAS no se sostiene en una sola rareza, sino en un conjunto de al menos 18 anomalías documentadas en su comportamiento orbital, físico y luminoso.
Entre las más citadas está su trayectoria retrógrada, alineada con el plano orbital de los planetas de nuestro sistema solar con una desviación mínima, lo que supone una coincidencia estadísticamente poco probable para un objeto interestelar que viaja al azar.
A esto se suman encuentros gravitatorios extremadamente precisos, como su paso cercano al radio de Hill de Júpiter, considerado un punto óptimo para modificar trayectorias con bajo gasto energético.
También se ha observado una anti-cola orientada hacia el Sol, variaciones de brillo atípicas cerca del perihelio y una composición química con proporciones de níquel y hierro inusuales en cometas conocidos.
Una de las anomalías más llamativas surgió recientemente a partir de observaciones del telescopio Hubble: la detección de tres mini-jets o chorros de gas y polvo, distribuidos de forma casi simétrica alrededor del núcleo, separados aproximadamente por 120 grados, además de un cuarto chorro principal mucho más extenso.
Este patrón geométrico ha llamado la atención porque no es común en cuerpos cometarios, donde los chorros suelen ser irregulares y caóticos.
Aunque los astrónomos advierten que aún existe una explicación natural, la simetría de estos mini chorros refuerza la percepción de que 3I/ATLAS podría ser impulsado por sistemas de propulsión controlada, acercando más al objeto interestelar a la teoría de ser un objeto fabricado con tecnología extraterrestre.
Qué pasaría si 3I/ATLAS es una IA extraterrestre
Si el escenario más extremo resultara cierto, las implicaciones serían profundas.
Una sonda de inteligencia artificial interestelar podría haber viajado durante millones de años, utilizando asistencias gravitatorias para navegar, modulando su firma observacional y reaccionando a la detección de tecnología avanzada en su entorno.
En ese contexto, el primer “contacto” no sería un mensaje ni una señal explícita, sino una observación silenciosa de nuestra capacidad científica, tecnológica y organizacional.
Desde el punto de vista institucional, el impacto iría mucho más allá de la astronomía. Helen McCaw advierte que un anuncio oficial sobre inteligencia no humana podría detonar volatilidad extrema en los mercados financieros, movimientos masivos hacia activos refugio como el oro o incluso Bitcoin, así como una crisis de confianza global.
A su juicio, el mayor riesgo es que los bancos centrales y gobiernos no cuentan hoy con protocolos específicos para gestionar un evento de este tipo.
A este panorama se suma un elemento de secretismo gubernamental que incrementa las sospechas y teorías conspirativas.
Ante las solicitudes de información sobre 3I/ATLAS, la CIA respondió con la fórmula de “ni confirmar ni desmentir” la existencia de registros relacionados con el objeto, una postura históricamente reservada para asuntos sensibles.
Aunque esto no implica una conclusión sobre su naturaleza, sí sugiere que el fenómeno es evaluado bajo criterios de riesgo estratégico.
Aun así, Avi Loeb advierte que el escenario más probable sigue siendo el de un cometa natural muy exótico.
Sin embargo, la hipótesis de que sea un objeto manipulado por una IA funciona como un escenario de preparación útil para medir el nivel de respuesta de la humanidad ante eventos que podrían tener consecuencias potencialmente históricas.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es 3I/ATLAS?
Es el tercer objeto interestelar detectado por la humanidad, identificado por el sistema ATLAS y clasificado como un cometa altamente inusual que atraviesa el sistema solar.
- ¿Por qué se dice que podría tener tecnología extraterrestre?
Por la acumulación de anomalías en su trayectoria y estructura, que han llevado a algunos científicos a considerar —como escenario teórico— un posible origen no natural.
- ¿En qué escala de Loeb se encuentra 3I/ATLAS?
Avi Loeb lo ubicó en el Nivel 4 de su escala, lo que implica que sus rasgos obligan a evaluar seriamente un origen tecnológico junto a explicaciones naturales.
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