Fue en 2025 cuando los astrónomos detectaron un tenue objeto atravesando el Sistema Solar exterior. En ese momento nadie esperaba que reescribiera parte de la historia cósmica.
El objeto, ahora llamado 3I/ATLAS, se ha convertido en uno de los descubrimientos espaciales más fascinantes de los últimos años. Estudios preliminares sugieren que no se formó junto con nuestro Sol, ni siquiera en nuestro rincón familiar de la Vía Láctea.
Los científicos creen que este misterioso cometa podría ser una reliquia de los primeros días de la galaxia, posiblemente miles de millones de años más antiguo que la Tierra e incluso más antiguo que el propio Sol.
Mientras los investigadores se apresuran a observarlo antes de que desaparezca en el espacio interestelar, el 3I/ATLAS ofrece una oportunidad única para estudiar material antiguo creado alrededor de estrellas extintas hace mucho tiempo.
Su breve visita también ha suscitado curiosidad y debate público, incluyendo discusiones entre la comunidad científica sobre las inusuales características que algunos creen que podrían develar que se trata de un objeto artificial creado por extraterrestres.
¿Por qué es tan especial el cometa 3I/ATLAS?
El 3I/ATLAS fue detectado por primera vez el 1 de julio de 2025 por el observatorio ATLAS (Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides) en Chile. Casi de inmediato, los astrónomos notaron algo inusual en su movimiento. A diferencia de los cometas normales que orbitan alrededor del Sol, este cuerpo viajaba demasiado rápido como para ser retenido por la gravedad solar.
Cálculos posteriores mostraron que seguía una trayectoria hiperbólica, lo que confirmaba que había entrado en nuestro Sistema Solar desde el espacio interestelar y que eventualmente abandonaría la Vía Láctea para siempre.
Esto lo convirtió en el tercer objeto interestelar confirmado jamás observado, después de 1I/‘Oumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Si bien su nombre oficial es C/2025 N1 (ATLAS), se le conoce comúnmente como 3I/ATLAS.
¿Por qué los científicos creen que el 3I/ATLAS es extremadamente antiguo?
Lo que distingue a 3I/ATLAS de los anteriores objetos interestelares que visitaron la Vía Láctea es su edad estimada. Una investigación dirigida por la profesora asociada Michele Bannister, de la Universidad de Canterbury, sugiere que el cometa podría tener entre 8 y 14 mil millones de años. A modo de comparación, nuestro Sistema Solar tiene tan solo unos 4,600 millones de años.
Una pista clave es su increíble velocidad: unos 58 kilómetros por segundo al atravesar la atracción gravitatoria del Sol. Esta velocidad indica que el cometa probablemente se originó en el grueso disco de la Vía Láctea, una región conocida por contener algunas de las estrellas más antiguas de la galaxia.
De confirmarse, significaría que 3I/ATLAS se formó alrededor de una estrella que pudo haber desaparecido mucho antes del nacimiento del Sol.
3I/ATLAS tiene una composición química única en nuestro Sistema Solar
Las observaciones del 3I/ATLAS también han revelado una composición química muy diferente a la de los cometas formados en nuestro Sistema Solar. A medida que se acercó al Sol, los astrónomos detectaron grandes cantidades de hierro y níquel; una combinación extremadamente rara en cometas conocidos.
Los datos del Telescopio Espacial James Webb también revelaron que el cometa parece contener una gran cantidad de dióxido de carbono, lo que sugiere que se formó en una región mucho más fría, lejos de su estrella original. Estas características químicas inusuales refuerzan la idea de que 3I/ATLAS proviene de un sistema estelar completamente diferente y antiguo.
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