CIENCIA

UNAM documenta que el polvo de la casa puede estar más contaminado que el del exterior y estas son las razones

El polvo de tu casa podría ser más tóxico que el de la calle, según un estudio de la UNAM.

Un estudio de la UNAM alerta que el polvo del hogar puede concentrar más contaminantes que el aire exterior.Créditos: Freepik / Canva
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El polvo que se acumula en los hogares mexicanos no es solo una molestia para limpiar, también puede ser un riesgo silencioso para la salud.

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) documentaron que, en varios casos, el polvo doméstico contiene mayores niveles de contaminantes tóxicos que el polvo del exterior, un hallazgo que contradice lo que comúnmente se piensa sobre la contaminación ambiental.

El estudio fue realizado por especialistas del Laboratorio Universitario de Geofísica Ambiental (LUGA), del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) y del Instituto de Geofísica de la UNAM, quienes analizaron muestras recolectadas en 14 entidades del país.

Los resultados fueron publicados en la revista científica Indoor Air, una de las principales referencias internacionales sobre calidad del aire en espacios cerrados.

De acuerdo con los investigadores, el interés por estudiar el polvo al interior de las viviendas surgió durante el confinamiento por COVID-19, cuando la actividad doméstica aumentó y se hizo evidente la falta de información científica sobre los contaminantes que se acumulan en espacios donde las personas pasan la mayor parte del tiempo.

¿Qué encontró la UNAM en el polvo de los hogares?

Las mediciones realizadas en ciudades como la Ciudad de México y Morelia mostraron concentraciones relevantes de metales pesados en el polvo doméstico.

Entre los elementos detectados destacan manganeso, níquel, cobre, zinc, antimonio y plomo, todos asociados con posibles efectos neurológicos, hormonales o respiratorios, según el Instituto de Geofísica de la UNAM.

Lo más llamativo del estudio es que, en la mayoría de los casos, los niveles dentro de las casas superaron a los registrados en el exterior.

Por ejemplo, el zinc y el plomo —dos de los metales más vigilados por su impacto en la salud— aparecieron en cantidades significativamente más altas dentro de los hogares, donde el polvo doméstico alcanzó hasta 1,221 mg/kg de zinc y 213 mg/kg de plomo, frente a 527 mg/kg de zinc y 118 mg/kg de plomo en el exterior, de acuerdo con los datos publicados en Indoor Air y citados por el LUGA de la UNAM.

Francisco Bautista Zúñiga, investigador del CIGA, explicó que este resultado fue inesperado, ya que se pensaba que los hogares funcionarían como espacios relativamente protegidos frente a la contaminación urbana. Sin embargo, la evidencia mostró lo contrario: el polvo doméstico actúa como un depósito de contaminantes.

El polvo doméstico puede contener hasta 100 veces más bacterias que una superficie de cocina. Créditos: Freepik

¿Por qué el polvo de las casas puede ser más tóxico que el de la calle?

Los especialistas de la UNAM señalan que la acumulación de contaminantes en interiores se debe a una combinación de fuentes externas e internas.

Por un lado, el polvo de la calle entra por puertas, ventanas y zapatos; por otro, los propios materiales del hogar liberan partículas con el paso del tiempo, como pinturas, barnices, plásticos y muebles que se desgastan.

Bautista Zúñiga y Avtandil Gogichaishvili, del Instituto de Geofísica, explicaron que sustancias como el cadmio y el arsénico se usan en barnices para proteger la madera, mientras que el antimonio proviene del deterioro de plásticos y puede afectar el sistema endócrino.

A esto se suma la cocción de alimentos con gas, que genera partículas de magnetita, un óxido de hierro asociado a procesos de combustión.

El riesgo es mayor para niñas, niños y bebés, ya que tienen más contacto directo con el polvo a través del piso, los juguetes y las manos. Según la UNAM, las tres principales vías de exposición son la inhalación, la ingestión y el contacto con la piel, lo que vuelve crucial la limpieza y el mantenimiento de los espacios interiores.

Las alfombras y cortinas pueden retener partículas contaminantes durante meses, incluso después de una limpieza superficial. Créditos: Freepik

Preguntas frecuentes

  • ¿El polvo de casa puede ser más peligroso que el de la calle?

Sí. La UNAM encontró que en varios hogares los niveles de metales pesados son mayores en interiores que en exteriores.

  • ¿Qué metales se detectaron en el polvo doméstico?

Entre los principales están plomo, zinc, cobre, manganeso, níquel y antimonio, de acuerdo con la revista Indoor Air.

  • ¿Cómo se puede reducir el riesgo?

Con limpieza frecuente, mantenimiento de paredes y muebles, lavado de cortinas y evitando introducir polvo del exterior al usar otros zapatos en el hogar, según recomiendan los investigadores de la UNAM.

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