En 2016, la sonda espacial Juno de la NASA arribó a Júpiter con la misión de explorar lo que se oculta bajo sus densas e imponentes nubes. Es importante señalar que se trata de la primera sonda orbital capaz de observar tan cerca al planeta más grande del sistema solar.
El objetivo de la misión era estudiar el sistema joviano para responder preguntas sobre su origen y evolución, así como sobre la formación del sistema solar y de los demás planetas. Desde entonces, Juno ha permanecido en órbita realizando observaciones científicas.
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Sin embargo, un grupo de expertos propuso a la NASA una nueva misión para aprovechar las capacidades de la sonda. Lamentablemente, la agencia no aprobó la iniciativa, lo que muchos especialistas consideran una oportunidad perdida para obtener imágenes inéditas del objeto interestelar 3I/ATLAS.
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Juno: la misión que pudo cambiar la historia de la exploración espacial
El 14 de septiembre de 2025, Juno habría podido reorientar sus instrumentos hacia un punto donde, en marzo de 2026, se ubicaría a solo 53.6 millones de kilómetros del objeto interestelar. La propuesta fue presentada por Abraham “Avi” Loeb, profesor de la Universidad de Harvard, quien respaldó su idea con cálculos precisos que mostraban la viabilidad del acercamiento.
Según Loeb, esto habría permitido capturar imágenes espectaculares y sin precedentes del cometa, cuya trayectoria, comportamiento y composición inusuales podrían ofrecer valiosa información sobre su origen y la naturaleza de los objetos interestelares.
Dado que Juno se encuentra en la fase final de su misión y pronto será dirigida hacia Júpiter para desintegrarse en su atmósfera, Loeb sugirió aprovechar el combustible restante para acercarla lo más posible al cometa 3I/ATLAS. La propuesta ganó respaldo entre otros científicos y fue retomada en Washington.
La representante Ana Paulina Luna presentó una petición formal al Congreso de Estados Unidos dirigida a la NASA, solicitando que se evaluara la posibilidad de utilizar la reserva de combustible de Juno para acercarse al cometa y realizar un histórico registro visual antes de que la sonda concluya su misión.
¿Por qué la NASA se negó a enviar la misión Juno a interceptar al cometa 3I/ATLAS? Estas son las teorías
La NASA no respondió a la carta enviada por la representante Ana Paulina Luna, lo que ha desatado diversas teorías sobre los motivos detrás de su silencio. Muchos consideran que la agencia perdió una oportunidad histórica de acercar la sonda Juno al cometa 3I/ATLAS y obtener información única sobre este visitante interestelar.
Además, el desinterés aparente de la NASA ha reavivado el debate entre la ciencia, la política y los secretos del Gobierno de Estados Unidos. Aunque la agencia ha insistido en que 3I/ATLAS simplemente es un cometa sin riesgo para la Tierra, su inusual comportamiento y composición han generado sospechas entre algunos investigadores independientes, quienes sugieren que podría ser algo más que un simple objeto natural, incluso un dispositivo de origen artificial o extraterrestre.
Cabe recordar que, desde hace décadas, científicos e incluso figuras públicas como Dan Aykroyd, famoso por su papel en Los Cazafantasmas, han sostenido que civilizaciones alienígenas visitan la Tierra. Según estas versiones, las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos estarían al tanto, pero mantienen la información clasificada para evitar una posible crisis.
En este contexto, algunos teóricos interpretan la negativa de la NASA como un intento deliberado de ocultar información sobre un posible visitante de origen no humano, sugiriendo que la agencia podría estar protegiendo secretos científicos o estratégicos que, de hacerse públicos, generarían debate y controversia a nivel global.